Artículo revisado y actualizado en agosto de 2026
Dilema en el mundo de la estética facial donde los haya. A día de hoy, muchas personas todavía no tienen claro cuál de estas sustancias se utiliza para qué y se confunden aplicaciones y funcionalidades de estos dos tratamientos con mucha facilidad, incluso en los medios de comunicación más reconocidos.
Sabemos que con fines estéticos, estas dos sustancias tienen un objetivo común: rejuvenecer el rostro y atenuar/suavizar arrugas y líneas de expresión.
Pero…¿Con cuál de ellas nos quedamos? ¿Por cuál debemos optar? ¿Cuáles son las diferencias de estas dos sustancias?.
A continuación os contaremos las particularidades de cada uno de ellos.
¿Cómo actúa la toxina?
La toxina, contrario a lo que la mayoría de la gente suele pensar, no rellena: su cometido es el de relajar el musculo. En ningún momento aporta volumen a la zona tratada.
Puede ser aplicada en pequeñas dosis para prevenir líneas de expresión/arrugas o para tratar las ya marcadas, consiguiendo una relación de la zona tratada y por ende suavizando la expresión, de una forma totalmente natural a la vista.
Por ello, es uno de los tratamientos mas demandados y que reporta mayor satisfacción por parte de los pacientes.
¿Dónde se aplica la toxina?
La toxina se aplica en el tercio superior facial, sobre los músculos de la zona a tratar, afectando la acción de la acetilcolina, responsable de la contracción de dicho músculo.
Es por ello que transcurridos unos meses, la apariencia del rostro es aun mejor que antes del tratamiento pues los músculos apenas se han movido para volver a crear la arruga. Por lo tanto, esta probado que es uno de los mejores tratamientos preventivos en la medicina estética.
Uno de sus grandes usos es para prevenir y tratar la aparición de los signos de la edad y las arrugas en el tercio superior del rostro:
- Frente.
- Entrecejo.
- Patas de gallo.
Y, ¿cómo actúa el ácido hialurónico?
El ácido hialurónico se produce de forma natural en nuestro organismo. El paso de los años trae consigo una disminución en la producción de esta sustancia.
El ácido hialurónico estimula la producción del colágeno, que es la mayor proteína en nuestro cuerpo y actúa proporcionando mayor hidratación, volumen y luminosidad a nuestra piel.
Hay distintos tipos de ácido hialurónico, de mayor y de menor densidad y su uso depende de la zona a tratar y de los resultados que busquemos conseguir.
Ácido hialurónico, ¿dónde se aplica?
El ácido hialurónico se usa para reponer a la piel del volumen perdido por el paso de los años y rellenar ciertas zonas o arrugas en la mitad inferior del rostro para darle una apariencia mas juvenil al rostro.
Las principales infiltraciones de esta sustancia:
- Labios.
- Surcos nasogenianos.
- Líneas de marioneta.
- Pómulos.
- Arrugas peribucales.
- Mejillas.
- Ojeras.
- Rinomodelación.
- Aumento de mentón.
Diferencias entre la toxina y el ácido hialurónico
- El ácido hialurónico se aplica sobre las arrugas o los surcos, mientras que la toxina se aplica sobre los músculos para relajarlos.
- La toxina relaja la musculatura y el ácido hialurónico rellena e hidrata la zona.
- La toxina se utiliza en el tercio superior del rostro y el ácido hialurónico en toda la cara.
Duración de ambos tratamientos
La duración de la toxina es menor de 6 meses. Por lo tanto, es necesario inyectarse una nueva dosis para evitar de nuevo la aparición de esas arrugas.
Sin embargo, la duración en el tiempo del ácido hialurónico en la piel hasta que el cuerpo reabsorbe esta sustancia suele oscilar entre los 8 a 12 meses pero depende de la zona que se ha tratado. A partir de ahí, el paciente decide si volver a retomar el tratamiento.
Dra. Ana María Barranco Saiz
N° Colegiado 282830094
Especialista en Medicina Estética (solo facial).
27 años de experiencia.