Los cosméticos no tienen la obligación de cumplir con las Normas de Correcta Fabricación de la Unión Europea

Según la Directiva Cosmética de la Unión Europea de 1993, se define al cosmético como una sustancia de uso tópico destinada a tratar alguna parte del cuerpo con el objetivo de limpiar, perfumar, proteger o mantener la piel en buen estado. Según la normativa, este tipo de productos puede comercializarse sin probar su eficacia.

En cuanto a la diferencia entre medicamentos y cosméticos, decir que su principal divergencia la encontramos en el marco legal, precisamente en el campo que concierne a su fabricación.

En el caso de los medicamentos, la legislación obliga a un cumplimiento estricto de las NCF (Normas de Correcta Fabricación) definidas por la Unión Europea como “la parte de la garantía de calidad que asegura que los medicamentos son elaborados y controlados de acuerdo con las normas establecidas para el uso al que están destinados”. En el caso de los cosméticos, estas NFC no son de obligado cumplimiento.

Fuente: Revista Nueva Estética